martes, 19 de febrero de 2019


Sesión 6
16 de febrero del 2019

Instrumentos de evaluación

La sesión inicia con una pregunta sobre el origen de los criterios e indicadores de evaluación y cuál de ellos se plantean primero.
En mi práctica docente, la estrategia de evaluación se nos proporciona en nuestra guía docente y no se nos permite cambiarla, los instrumentos, los criterios e indicadores por consiguiente vienen incluidos y con la misma condición, así que con respecto a la pregunta inicial, no tenía idea de su origen ni la utilidad que pudieran tener ya que nunca me he preocupado por plantearlos ni me había informado de los beneficios que pudieran ofrecer al alumno y a mí como docente, sin embargo, ahora me doy cuenta que vale la pena profundizar un poco sobre ellos.
Empezamos con la aclaración de su origen, tanto los criterios como los indicadores forman parte de los instrumentos de evaluación y a través de ellos es como el docente recolecta información para medir el aprendizaje de los alumnos.
Sobre los criterios el facilitador comparte la siguiente definición, “un criterio es una norma para conocer la verdad en educación, es un parámetro que va a estar en función del que juzgara el o los atributos de un objeto de estudio que en este caso, es el aprendizaje de los estudiantes”. Estos criterios deben ser proporcionados al alumno, para que hagan conciencia de los aprendizajes que el profesor espera que ellos alcancen y los que debe reforzar y así lograr mejores resultados.
Los indicadores de evaluación se originan de los criterios de evaluación y nos proporcionan información más específica sobre lo que esperamos observar en los alumnos y a su vez están vinculados con la estrategia de evaluación y nos indican el nivel en que los educandos han logrado desarrollar los criterios de evaluación. Los indicadores son una herramienta que ofrece información sobre las actividades, tareas o proyectos que el alumno realiza al desarrollar alguna estrategia de evaluación.
Los criterios e indicadores de evaluación, forman parte del instrumento de evaluación, el cual es un recurso estructurado y diseñado para fines específicos. Los instrumentos de evaluación deben adaptarse a las características de los alumnos y brindar información de su proceso de aprendizaje. Es necesario seleccionar cuidadosamente los instrumentos que permitan lograr la información que se desea, por lo tanto, no existe un instrumento mejor que otro, ya que su pertinencia depende de a quién se evalúa y qué se quiere saber.
En la sesión 4 se comparte más información sobre los instrumentos de evaluación.
Otro tema de importancia que se comentó en clase fue la retroalimentación, la cual fue definida por el facilitador como “el proceso por medio del cual los estudiantes obtienen información sobre sus aprendizajes, les permita apreciar las similitudes y diferencias entre los estándares apropiados para el desempeño de la tarea y las cualidades del suyo propio, y así poder generar una serie de mejoras en el mismo”. Dicho de otra manera, según Ramaprasad, (1983), la retroalimentación es información que permite al estudiante cerrar la brecha entre el desempeño actual y el deseado; y dependiendo de la manera como el docente interactúe con el estudiante, y la forma de abordar los errores y dificultades, se logrará que el alumno se involucre y reflexione sobre sus propuestas y construya así sus propias estrategias o cambios de solución adecuados ente una tarea.

La retroalimentación proporcionada al alumno en mi centro de trabajo, o al menos lo que suponíamos era una retroalimentación, se basa únicamente en señalar los errores del alumno y jamás se le conduce a la reflexión para que por el mismo replantee su respuesta y así construya su aprendizaje, es necesario mencionar que en mi práctica docente solo se le da retroalimentación al alumno después de la evaluación sumativa, ya sea prueba escrita o proyecto integrador.
Ahora considero, que la retroalimentación debe ser un acompañante constante del proceso enseñanza aprendizaje, a lo largo de toda su extensión, ya que ofrece información inmediata y oportuna sobre la calidad del desempeño del alumno, dándole la oportunidad de mejorar y así lograr su competencia. Es importante tomar en cuenta que la retroalimentación no solo ofrece información sobre los errores para mejorarlos, también nos informa sobre los aciertos del alumno y que puede ser utilizado en este caso para la motivación intrínseca del alumno y así encausarlo a que cada vez haga mejor las cosas para que aprenda y trabaje con mayor eficiencia.
Reflexión final.
Al finalizar la asignatura de Evaluación de los aprendizajes el conocimiento que me deja marcado es que la evaluación es sinónimo de mejora, jamás imagine que un proceso causante del mayor estrés que un alumno pueda tener, tenga infinidad de beneficios no solo al educando sino también es de utilidad para el docente. Al no tener Yo una formación en Educación, todo lo aprendido sobre evaluación hasta antes de iniciar esta asignatura, ha sido producto de la experiencia que como docente tengo al estar frente a un grupo de alumnos dentro del aula, no cabe duda que lo aprendido en esta asignatura me servirá para mejorar mi labor como docente y así poder conducir de una manera más asertiva al alumno hacia la autonomía que da el aprendizaje. Esta asignatura fue muy enriquecedora ya que no solo aprendí de la teoría aportada por el facilitador a través de lecturas o información encontrada por otros medios, también me enseño técnicas y estrategias que puedo utilizar para que el alumno haga evidente la metacognición que adquiere durante cada clase. Las actividades que considero más enriquecedoras he innovadoras para mí son la utilidad y beneficios del diario de clase y la conocida como outline paper and paper implications, espero poder compartirlas adecuadamente a mis alumnos para su beneficio. Para finalizar me despido con una gran frase compartida por el facilitador y que me dejo huella.

“...que tu escuela sea mejor porque tú, estás trabajando en ella”.

Éxito!!!
Referencias.

Ramaprasad, A. (1983). On the definition of feedback. Behavioral Science. 28. pp.4-13.








Sesión 5
9 de febrero del 2019

Revisión de trabajo final

Durante esta sesión se retroalimento la primera parte del producto final: “Diseño de una situación de evaluación”.
Una de las observaciones y sugerencias hechas por el facilitador fue que al momento de redactar la contextualización era importante hacerlo siguiendo un sistema que él conocía como “embudo”, de lo general a lo particular, ya que de esta manera se le da orden y coherencia al trabajo, y por lo tanto hay que trabajar en ello.
Otra observación de importancia fue sobre el uso adecuado del formato APA en las referencias, ya que como estudiantes de maestría es importante demostrar el profesionalismo y preparación al presentar trabajos bien hechos y con el protocolo correcto.
Siguiendo con el comentario anterior, es de igual importancia dominar el vocabulario propio de la especialidad, Educación, ya que al momento de platicar entre pares esto demuestra nuestra preparación y profesionalismo, y este comentario lo hago porque al momento de redactar la contextualización confundí cuatro conceptos básicos como lo son: programa educativo, plan de estudio, programa de estudio y planeación didáctica. Términos con poca diferencia entre ellos, y que al momento de utilizarlos correctamente frente a nuestros colegas demostramos la preparación y formación que tenemos.


Dicho lo anterior es relevante poder definir tales términos para aprender y sobre todo hacer uso adecuado de ellos dentro de nuestra labor docente.
Programa educativo: Documento que permite organizar y detallar un proceso pedagógico. El programa brinda orientación al docente respecto a los contenidos que debe impartir, la forma en que tiene que desarrollar su actividad de enseñanza y los objetivos a conseguir.
Estos programas suelen contar con ciertos contenidos obligatorios, que son fijados por el Estado. De esta manera, se espera que todos los ciudadanos de un país dispongan de una cierta base de conocimientos que se considera imprescindible por motivos culturales, históricos o de otro tipo. Más allá de esta característica, los programas educativos pueden presentar diferentes características aún dentro del mismo país. Cada centro educativo incorpora aquello que considera necesario y le otorga una fisonomía particular al programa educativo que regirá la formación de sus alumnos. Por lo general, un programa educativo incluye el detalle de los contenidos temáticos, se explica cuáles son los objetivos de aprendizaje, se menciona la metodología de enseñanza y los modos de evaluación y se aclara la bibliografía que se utilizará durante el curso. (UNESCO, 2017)
Plan de estudio: es el diseño curricular que se aplica en determinadas enseñanzas impartidas por un centro de estudios. El plan de estudio brinda directrices en la educación: los docentes se encargarán de instruir a los estudiantes sobre los temas mencionados en el plan, mientras que los alumnos tendrán la obligación de aprender dichos contenidos si desean graduarse. En el desarrollo de un plan de estudio se incluye, además de la formación, el entrenamiento de los futuros profesionales. Esto quiere decir que, junto a las técnicas particulares de cada disciplina, se busca que el estudiante adquiera responsabilidad acerca de su futuro como profesional y la incidencia que tendrá a nivel social. El plan de estudio define la organización del tiempo escolar para el logro de los objetivos de aprendizaje determinados en las bases curriculares detallados en horas mínimas de clases para cada curso y sus respectivas asignaturas. (CNED, s.f.)
Programa de estudio: Organiza y orienta el trabajo pedagógico del año escolar, proponiendo al docente un ordenamiento de los objetivos de aprendizaje determinados en las bases curriculares, constituyen una orientación acerca de cómo secuenciar los objetivos de aprendizaje, como combinarlos entre ellos y cuánto tiempo destinará a cada uno durante todo el año. Tanto en la enseñanza básica como media, se individualizan por asignatura, incluyendo orientaciones que se relacionan con la metodología, la evaluación y los recursos educativos involucrados, puede incluir actividades que ejemplifiquen el proceso didáctico. Se trata de una propuesta que debe ser adaptada luego por los docentes, de acuerdo con la realidad de sus alumnos y de su establecimiento. (CNED, s.f.)
Planeación didáctica: planear es prever, por lo tanto la planeación didáctica es importante porque en esta se describe de manera específica las actividades (estrategias y técnicas) que se llevarán a cabo tanto dentro, como fuera del espacio áulico, en busca de alcanzar, de una forma consciente y organizada, el objetivo de la materia. En este sentido la planeación didáctica orienta los procesos para el desarrollo exitoso de la enseñanza y el aprendizaje. (Karol, S.F.)

Referencias.

Consejo Nacional de Educación. CNED. (s.f.). Planes y Programas de Estudio. Recuperado de: https://www.cned.cl/planes-y-programas-de-estudio
Karol, T. (s.f.). Planeación Didáctica: Elementos y Planeación. Recuperado de: https://www.lifeder.com/planeacion-didactica/
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la ciencia y la cultura. UNESCO. (2017). Programa Educativo. Recuperado de: http://www.unesco.org/new/es/office-in-montevideo/home/


Sesión 4
2 de febrero del 2019

Estrategias de evaluación

Esta sesión inicia con actividades de outline paper and paper implications con el tema de Evaluación por competencias y con la escenificación por equipos sobre momentos y agentes de evaluación. La primera actividad fue abordada al final de la sesión 3 por formar parte de la temática vista durante dicha sesión. En cuanto la escenificación sobre los momentos y agentes de avaluación, me fue útil para clarificar y ampliar dos conceptos, heteroevaluación y evaluación sumativa, los cuales me causaron desconcierto durante la actividad.
 Estrategias de evaluación.
Estrategias o instrumentos he ahí el dilema inicial de la sesión, ya que ambos términos generan confusión al momento de ser utilizados durante nuestra planeación docente, y para hacer la aclaración recurriré a la definición aportada por Díaz y Hernández (2006) quienes mencionan que una estrategia de evaluación “es un conjunto de métodos, técnicas y recursos que utiliza el docente para valorar el aprendizaje y desarrollo de las competencias del alumno”. En donde los métodos son los procesos que orientan al diseño y aplicación de estrategias, las técnicas son las actividades específicas que llevan a cabo los alumnos cuando aprenden y los recursos son los instrumentos o herramientas que permiten, tanto a docentes como a alumnos tener información específica acerca del proceso enseñanza aprendizaje.
Aclarado lo anterior, he de reconocer el uso indiscriminado de mi parte de ambos términos. Ahora, para distinguirlos he aprendido que los instrumentos de evaluación, forman parte de la estrategia que el maestro utiliza para medir el nivel de aprendizaje de los alumnos, y que son el medio a través del cual el maestro registra y obtiene información para verificar las debilidades y fortalezas del alumno, todo docente tiene la obligación y libertad de crear sus instrumentos de evaluación según sus necesidades. Así también, considero que las estrategias de  evaluación deben ser congruentes con las características individuales y colectivas del grupo, y al ser diseñadas se requiere orientar las acciones de evaluación para verificar el logro de los aprendizajes esperados o las necesidades de apoyo.
Las estrategias de evaluación, dependiendo del tipo de instrumentos utilizados, pueden ser útil para: estimular la autonomía. monitorear el avance y las interferencias, comprobar el nivel de comprensión e identificar las necesidades.
Verdejo, Encinas y Trigo (s.f.), mencionan las siguientes estrategias generales e instrumentos de evaluación:
Estrategia 1. Evaluación en situaciones reales o auténticas.
Estrategia 2. Evaluación con simulaciones.
Estrategia 3. Evaluación mediante procesos de investigación o con base en problemas.
Estrategia 4. Evaluación integrada a lo largo del proceso de aprendizaje.
Estrategia 5. Evaluación de ejecuciones con matrices de valoración, rejillas o rúbricas.
Estrategia 6. Evaluación con múltiples instrumentos y en varios momentos.
Estrategia 7. Evaluación con base en evidencias recolectadas en portafolios de trabajo y bitácoras.
Estrategia 8. Auto evaluación y co-evaluación.
Estrategia 9. e-Evaluación o evaluación con base en TIC.
Instrumentos:
Lista de cotejo o control.
Lista de verificación.
Guía de observación.
Escala estimativa.
Rubrica o matriz de validación.
Registro descriptivo.
Registro anecdótico.
De la amplia lista antes mencionada, la estrategia de evaluación que más utilizo aún sin saber que lo era, es el portafolio de evidencias y el instrumento utilizado es la rúbrica de validación. El uso constante de esta estrategia e instrumentos en mi práctica docente se debe a que vienen implementadas dentro de nuestro plan de estudio proporcionado por la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (SEGEY), y no es una opción poder utilizar otra estrategia u otro instrumento.
Debido a eso aquí profundare sobre dicha estrategia e instrumento de evaluación.
En mi práctica docente, el portafolio ha sido utilizado como una simple recopilación de actividades de aprendizaje, ya que en ningún momento se le pide al alumno plasmar su reflexión o conclusión sobre el tema o trabajo realizado, de esta manera el docente y el mismo alumno no puede darse cuenta del nivel de aprendizaje alcanzado. Según Martínez (2002), ofrece la posibilidad de coleccionar los trabajos que cuenten la historia de esfuerzo, progreso y logro en un área específica con un propósito definido. Esta colección debe incluir la participación del estudiante en la selección del contenido del portafolios; los lineamientos para su selección; los criterios para juzgar el mérito y la evidencia de la reflexión del estudiante.
En cuanto a la rúbrica considero que la manera en la cual se ha elaborado y utilizado en el salón de clases es apropiada. Sin embargo, de acuerdo a Roa Granados (2017), se debe complementar con una hoja de cotejo para que tanto docente como alumno logren realizar una evaluación más sistemática; hecho que puede ser factible de implementar en mi centro de trabajo.
Para finalizar se nos cuestionó sobre la diferencia entre prueba escrita y prueba de desempeño, y como grupo llegamos a la conclusión que en la prueba de desempeño se evalúa el proceso y el producto, se evalúa el uso que hace el alumno de los conocimientos adquiridos en resolver problemas cotidianos. La prueba escrita demuestra la adquisición de un aprendizaje cognoscitivo pocas veces logra evaluar el uso de los aprendizajes.
Sin embargo, en ambos casos se requiere el entrenamiento del profesor para poder estructurarlas y lograr evaluar el objetivo o nivel de desempeño que el profesor quiere. Si están mal elaboradas se convierten en simples pruebas de adivinación múltiple o en pruebas sin validez porque sugieren las respuestas a los alumnos.

Referencias.

Díaz, F. y G. Hernández (2006), Enseñanza situada: vínculo entre la escuela y la vida, México, McGraw-Hill.
Martínez Sánchez, N. (2002). El portafolio como mecanismo de validación de aprendizaje. Perfiles Educativos. 24(95). pp. 54-66.
Roa Granados, M.A. (2017). Manuel para la elaboración de un portafolio de evidencias. Recuperado de: http://www.chanboox.com/manual-para-la-elaboracion-de-un-portafolio-de-evidencias/
Verdejo, P. Encinas, M. y Trigos, L. (s.f.). Estrategias para la evaluación de aprendizajes complejos y competencias. Recuperado de:



Sesión 3
26 de enero del 2019

Evaluación por competencias

Iniciamos la sesión con la pregunta, ¿qué entendemos por competencia? Y mi respuesta inmediata fue “aquella persona con autonomía y que es capaz de resolver problemas de su entorno”. Considero que mi respuesta no está del todo mal pero necesita ser reforzada y ser más explícita.
De acuerdo a Roe (2002) citado por Cano (2008, p. 4), competencia es la habilidad aprendida para llevar a cabo una tarea, deber o rol adecuadamente. Tiene dos elementos distintitos: está relacionada con el trabajo específico en un contexto particular e integra diferentes tipos de conocimientos, habilidades y actitudes. Se adquiere mediante el learning-by-doing. A diferencia de los conocimientos, habilidades y actitudes, no se pueden evaluar independientemente. También hay que distinguir las competencias de rasgos de personalidad, que son características más estables del individuo.


Reflexionando lo anterior se puede decir, que acumular conocimiento no te hace competente y que para lograrlo requiere ir más allá que del simple hecho de acumular saberes y capacidades.
Para lograr ser competente no basta con ser inteligente, hay que desarrollarla y ejercitarla a lo largo de la vida, nadie se gradúa en competencias ya que si las dejas de ejercitar pierdes tus competencias.
De acuerdo a Cano (2008), los tres elementos que caracterizan a las competencias son:
·                    Ir más allá de la acumulación y articulación de  conocimientos conceptuales, actitudinales y procedimentales.
·                    El logro de las competencias está vinculado con rasgos de personalidad, sin embargo, se aprende a ser competente.
·                    Para ser competente hay que ser reflexivo.
Para entender mejor el tema, se realizó una actividad de outline paper and paper implications en donde antes de hacer la lectura y compartir nuestros puntos de vista con el grupo, se nos pidió mencionar aspectos fundamentales para evaluar, entre los cuales escribí:
·                    Tener una planeación adecuada.
·                    Hacer actividades relacionadas con los aprendizajes esperados y evaluarlos con un instrumento adecuado.
·                    Tomar en cuenta el contexto.
·                    Dar una buena retroalimentación.
Debo comentar que esta actividad yo no la conocía y que me sorprendieron los resultados, ya que a través de ella reflexionas en grupo, compartes experiencias sobre el tema, refuerzas tus conocimientos y los enriqueces, además de ser retroalimentado por todos los participantes. La lectura me ayudo a autoevaluar mi práctica docente y de igual manera conocí otros aspectos necesarios para evaluar las competencias, sobre todo aprendí que nuestra principal herramienta para extraer información de nuestros alumnos es la observación y que los instrumentos de evaluación deben ser variados y por diferentes agentes, no debemos solo centrarnos en la tradicional prueba escrita, pero lo que más me impacto saber, es que a lo largo de la vida necesitamos aprender y desaprender para lograr ser competentes y sobre todo que esta capacidad no dura para siempre, hay que ejercitarla constantemente.
Al finalizar la actividad pude contrastar los conocimientos adquiridos con los expuestos al inicio, y a manera de conclusión agregaría, que para ser competente no basta la inteligencia y que una vez lograda la competencia hay que seguir practicando porque no dura toda la vida. Y como docente, es necesario ser competente para poder conducir a los alumnos a lograr sus propias competencias y autonomía.

Referencias.

Cano García, M.E. (2008). La evaluación por competencias en educación superior. Profesorado. Revista de Currículum y Formación de Profesorado, 12(3), pp.1-16


Sesión 2
19 de enero del 2019

Evaluación educativa


Iniciamos la segunda sesión con tres preguntas clave:

¿Sé evaluar?

¿Creía que evaluar era otra cosa?
¿Evaluar sirve para aprender?
Al reflexionar sobre estas interrogantes me di cuenta que a pesar de haber aclarado ciertas dudas sobre la evaluación en la sesión pasada, aún no podía responder de manera asertiva a dichos cuestionamientos.
En cuanto a la primera pregunta, he de decir que la imagen que le vendemos a los alumnos sobre la evaluación es muy negativa, les hemos enseñado a tenerle miedo y por lo tanto, el resultado obtenido es muy subjetivo, además, lo utilizamos como un proceso que se lleva a cabo al final de un tema, una unidad o lapso de tiempo, por eso mi respuesta ahora es que no se evaluar y peor aún que todavía no termino de asimilar todas las ventajas que la evaluación brinda. Hasta ahora, lo único que he hecho es utilizar la evaluación para emitir una calificación que según yo valora el nivel de conocimientos de mis alumnos, desperdiciando la infinita información extra que la evaluación nos proporciona.
Ahora puedo decir, que la evaluación sirve para procesos de mejora, tanto en el alumno como para el docente, ya que nos da la oportunidad de identificar nuestras fortalezas para reforzarlas y nuestras debilidades para mejorarlas y convertirlas en fortalezas. Ya que como bien menciona Mora (2004), la evaluación implica recogida de información con una posterior interpretación en función del contraste con determinadas instancias de referencia o patrones de deseabilidad, para hacer posible la emisión de un juicio de valor que permita orientar la acción o la toma de decisiones.
Por eso ahora puedo decir que con lo que ahora he aprendido, evaluar es algo totalmente diferente al concepto que tenía y claro que evaluar sirve para aprender, dicho de otra manera, sirve para MEJORAR.
En toda evaluación debe tomarse en cuenta los aspectos conceptuales, procedimentales y actitudinales y cada uno evaluarse de manera diferente. Conceptos utilizados y reflexionados durante mi práctica docente pero evaluados de manera errónea.
Vale la pena igual aclarar los conceptos de: evaluar, calificar y medir, los cuales he utilizado indistintamente para expresar el nivel de conocimientos alcanzado por los alumnos. Las definiciones de estos conceptos serán abordados a manera de cuadros para facilitar su comprensión y reflexión.
Al finalizar la sesión se nos proporcionó un cuestionario a manera de entrevista en donde vale la pena retomar lo siguiente. Durante toda mi vida de estudiante y aún ahora, la palabra evaluación me genera estrés por lo que no tengo ninguna experiencia agradable de alguna evaluación que me hayan aplicado, por eso consideró que la idea que tengo “toda evaluación es mala” al grado de generar miedo y estrés, y así lo he transmitido a mis alumnos. En cuanto a la utilidad de la evaluación, pensaba que solo servía para medir conocimientos y emitir una calificación final, ahora sé que evaluar es sinónimo de MEJORA, ya que me permite emitir juicios, orientar acciones y tomar decisiones y es importante transmitir este conocimiento a los alumnos para su beneficio y superen sus miedos.  Es necesario evaluar diario, en todo momento (diagnóstica, formativa y sumativa) y variar al agente (autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación) para que los resultados sean efectivos y dejarla de ver como una acción que se lleva a cabo al final de un proceso. Por otro lado, es conveniente hacer un uso adecuado de los resultados de la evaluación independientemente del momento que se realiza y para ello hay que retroalimentar siempre al alumno para reforzar sus fortalezas detectar sus debilidades y orientarlos a tomar decisiones y acciones que les permita mejorar en el proceso enseñanza-aprendizaje.

Referencias.

Fundación Instituto de Ciencias del hombre. (s.f.). La evaluación educativa: Conceptos, funciones y tipos. Recuperado de: https://www.uv.mx/personal/jomartinez/files/2011/08/LA_EVALUACION_EDUCATIVA.pdf
Mora Vargas, A. (2004). La evaluación educativa: Concepto, períodos y modelos. Revista Electrónica "Actualidades Investigativas en Educación", 4, 2.




lunes, 11 de febrero de 2019

Sesión 1
12 febrero 2019

Evaluación de los aprendizajes

Evaluar y aprendizaje, dos conceptos utilizados de manera constante en nuestra práctica docente. El aprendizaje desde mi punto de vista es el resultado de la enseñanza que se imparte dentro del aula y por lo tanto, es lo que se pretende que el alumno logre al final del curso. De acuerdo a Soria (2002), “el aprendizaje es un proceso de construcción, no es un evento aislado de acumulación”. El aprendizaje modifica la conducta de un sujeto, permite el desarrollo de la habilidad de asimilar la información que se considera necesaria, favorece las funciones de recordar, repetir, razonar, reorganizar, relacionar, reflexionar, evaluar, etc.
Considero que el concepto de "aprendizaje" no crea confusión entre los docentes, todos de alguna manera tenemos claro el alcance que este término representa en la vida cotidiana de todo ser humano, sin embargo, la controversia radica en la concepción que como profesores tenemos del término evaluar, y para ello el Maestro de la asignatura de “Evaluación de los aprendizajes”, comparte las siguientes preguntas, ¿Sé evaluar?, ¿Sé el objetivo de una evaluación?, ¿Conozco los beneficios que otorga una evaluación bien realizada?
Después de reflexionar y compartir con mis compañeros nuestras respuestas, llegamos a la conclusión que hasta ahora muchos profesores no tenemos bien comprendido y si muy mal interpretado él termino y acción de evaluar.
De acuerdo a Mora (2004), evaluación se puede definir como “una fase de control que tiene como objeto no sólo la revisión de lo realizado sino también la de emitir un juicio de valor que nos induce al análisis sobre las causas y razones para determinados resultados y la elaboración de un nuevo plan para la toma de decisiones en la medida que proporcione antecedentes para el diagnóstico”.
A partir de este momento, me puedo dar cuenta que el concepto que yo tengo sobre la evaluación es muy pobre, y que a pesar de tener tantos años de experiencia como docente, hasta este momento seguía pensando que la evaluación está diseñada exclusivamente para medir el nivel de conocimientos que los educandos poseen. La sorpresa es mayor cuando pude constatar que los resultados de una evaluación aplicada a un alumno, no solo puede reflejar su nivel de conocimientos, sino también, demuestra la labor docente que nosotros como profesores desempeñamos dentro del aula y mejor aún la evaluación nos permite tomar decisiones de mejora en la planeación en beneficio de los educandos, mejorando así los resultados del proceso enseñanza-aprendizaje.
A continuación, se nos cuestionó sobre los ámbitos de la evaluación y cuál a nuestro juicio es el más importante. La pregunta causo un poco de controversia ya que muchos confundimos, ámbitos con el agente y el momento de la evaluación.
Se nos indicó que al menos existen cuatro ámbitos de la evaluación: la de los aprendizajes, de las instituciones, de los programas y las del docente.
Ya con esta información nueva para mí, deduje que el ámbito de los aprendizajes era la más importante, puesto que era el objetivo principal de nuestra labor dentro del aula. Sin embargo, después de escuchar la opinión del Maestro y de mis compañeros, aprendí y comprendí la importancia de los cuatro ámbitos y que en conjunto, uno a otro se complementa y fortalecen para lograr nuestro objetivo, el aprendizaje.
Por cuestiones propias de la asignatura, en este blog hablaremos sobre el ámbito de la evaluación de los aprendizajes.
Las interrogantes que como docente he tenido con respecto a la acción de evaluar han sido, ¿cuál es el momento adecuado para evaluar?, ¿el instrumento que utilizo es el idóneo para medir el aprendizaje de mis alumnos?, ¿la evaluación siempre debe ser del profesor hacia el alumno?, ¿qué otra información puedo obtener de una evaluación?
Ahora, puedo decir que la evaluación se debe realizar en todo momento pudiendo ser diagnóstica, formativa o sumativa, de acuerdo a los participantes puede ser autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación y no se diga de los beneficios que para el docente trae, ya que me permite hacer cambios a la planeación tomando en cuenta los resultados, el tipo de aprendizaje del alumno y el contexto en el cual está inmerso, no cabe duda que evaluar es sinónimo de mejora y progreso.
Las dudas ahora surgen a una velocidad extraordinaria y espero poder aclararlas en las siguientes sesiones en beneficio de mi experiencia como docente pero principalmente sirva para implementar mejores estrategias de aprendizaje en beneficio de nuestros jóvenes.

Referencias.

Mora Vargas, A. (2004). La evaluación educativa: Concepto, períodos y modelos. Revista Electrónica "Actualidades Investigativas en Educación", 4, 2.

Soria Nicastro, O. (2002). Ciencia, experiencia e intuición: en torno a las experiencias de aprendizaje. Cuadernos de investigación, 8, 252.





viernes, 18 de enero de 2019

Evaluar es aprender.

Hola. Soy Manuel de Atocha Mendoza Alcocer, actualmente estudio la asignatura de "Evaluación de los aprendizajes", misma que forma parte del currículo académico de la Maestría en Educación que se imparte en el Centro Universitario Siglo XXI, ubicado en la ciudad de Mérida, Yucatán, México. La creación de este blog fue sugerida por el facilitador de la asignatura Maestro Iván Gudiño Gutiérrez y esta dirigido a todas aquellas personas que quieran compartir sus saberes, experiencias y aprendizajes, relacionados con la asignatura. Por mi parte ofrezco intercambiar con ustedes todo lo aprendido sobre el tema, espero sus comentarios.

Sesión 6 16 de febrero del 2019 Instrumentos de evaluación La sesión inicia con una pregunta sobre el origen de los criterios e ...